martes, 8 de agosto de 2017

olvido

el día cerraba como una cremallera,
la noche se abría como una rosa,
bella y misteriosa,
cándida y enigmática
y en su oscuridad
florecía una tenue luz,
un sueño que más bien
parecía una simple ilusión,
pues en cada estrella,
en cada rincón,
había un llanto,
el  decrepitar de unos sueños,
por los que pudiera recordar
por los que iba a olvidar,
por todos esos momentos
me alegré mucho
aunque ya se me olvidaran,
que fueron lo que fueron y
que no volverán a ser.
el día cerraba como una cremallera,
la noche se abre como una rosa,
y mi vida se me olvida
día a día.

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