El día se está muriendo,
las estrellas se enlutan,
las nubes oscurecen el cielo,
un sentimiento inunda mi ser.
Es el ocaso de un lindo día,
quedo sólo hablándole a la luna,
pregunto por su hermano sol,
nadie responde, la noche se calla
y como rebelde que soy, no me acuesto,
ella que me ve, me mira y dice:
¿quieres más al sol que a mi?
digo, prefiero al sol,
la noche ya conoce demasiados
secretos míos, él, simplemente
me hace sentir vivo y alegre.
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